Los pesticidas más peligrosos prohibidos en la Unión Europea por razones de salud o medioambientales no pueden regresar a la UE mediante productos importados. Así de tajante se muestra la Comisión Europea a través de uno de los principios establecidos en la Visión sobre la Agricultura y los Alimentos, un documento aprobado este miércoles en la reunión semanal de comisarios europeos, del que informa Efeagro.
Con esa premisa, el Ejecutivo comunitario va a trabajar por «un mayor alineamiento de los estándares de producción aplicados a los productos importados, en particular, en los pesticidas y en el bienestar animal». Para ello, a lo largo de este año impulsará una evaluación de impacto, propondrá modificaciones al marco legislativo, si fueran necesarias, y analizará la importación de químicos peligrosos que estén prohibidos en la UE.
Asimismo, la Comisión desarrollará una protección contra la coerción económica con la que pretende hacer frente a los riesgos de competencia desleal y acciones unilaterales ilegales. Se compromete, además, a garantizar la no obligatoriedad de que los agricultores vendan sus productos de manera sistemática por debajo de los costes de producción, así como a adoptar acciones concretas para ese fin.
Otro de los objetivos contemplados en el citado documento se basa en favorecer el relevo generacional, abordando las barreras a las que deben enfrentarse los jóvenes o nuevas personas que entran en la profesión, y ofreciéndoles la estabilidad necesaria mediante ingresos justos y apoyo público.
En cuanto a la Política Agraria Comunitaria (PAC) posterior a 2027, se centrará más en los incentivos que en las condiciones. Según indica la Comisión, definirá «un equilibrio más claro entre las políticas regulatorias y las basadas en incentivos que afectan a los agricultores».
Del mismo modo, habrá que «racionalizar más» la implementación de la PAC. Su apoyo «estará más dirigido hacia agricultores que se implican activamente en la producción de alimentos, hacia la vitalidad económica de las granjas y la preservación del medioambiente». También se aboga por priorizar la producción de productos agrícolas «esenciales para la autonomía estratégica y resiliencia de la UE».
La Visión sobre la Agricultura y los Alimentos también reconoce «la necesidad de reconciliar la acción climática con la seguridad alimentaria y los desafíos específicos afrontados por el sector». En ese sentido, la Comisión considera que se debería recompensar a los agricultores que adopten prácticas respetuosas con la naturaleza. Por ello, “considerará cuidadosamente cualquier prohibición adicional sobre el uso de pesticidas si no hay alternativas en un tiempo razonable, y racionalizará el acceso a biopesticidas en el mercado de la UE».
La presentación de un plan de acción rural actualizado que garantice “que las áreas rurales siguen siendo vibrantes, funcionales y están profundamente vinculadas al patrimonio cultural y natural de la UE» y la proposición (más adelante) de nuevas medidas para simplificar las reglas de la estrategia digital en la agricultura completan el mencionado documento.
Aprobado en la reunión que, por segunda vez, presidió Teresa Ribera, vicepresidenta ejecutiva de la CE, la Visión sobre la Agricultura y los Alimentos marca una hoja de ruta que aborda desde la competencia desleal, hasta el uso de herbicidas, pasando por otra serie de cuestiones. De esta forma, la UE «protegerá el sector agroalimentario y permanecerá unida contra los choques geopolíticos y las amenazas», tal y como manifestaba el comisario europeo de Agricultura, Christophe Hansen.
Contenido relacionado:
Preocupación por las sanciones a las importaciones de fertilizantes del este de Europa
La fertilización, clave para conseguir una agricultura sostenible

