En un contexto marcado por el aplazamiento de la llegada del frío hasta final de noviembre y la ausencia de precipitaciones en comarcas como el Bajo Cinca y Los Monegros, el último mes del año ha dado paso a los trabajos de la siembra del cereal de invierno. Un inicio de campaña lastrado por los altos costes de producción, que analizaban recientemente en Diario del Altoaragón tras consultar a distintas organizaciones agrarias.
UAGA
Jesús Ballarín, miembro de la ejecutiva de UAGA por Huesca, data en principios de noviembre el comienzo de las siembras de cereal de secano, desde Los Monegros hasta La Hoya de Huesca, con la colza, habines y vezas. Posteriormente llegó la finalización de las siembras de los trigos de ciclo largo, y a continuación, las cebadas.
En opinión de Ballarín, la siembra ha comenzado de “manera favorable o muy buena”. Considera que se está en condiciones de lograr una buena cosecha, siempre y cuando no haya malas hierbas. No obstante, en el caso de cebadas y trigos de primavera, apunta a la necesidad de lluvias en diciembre; resultan fundamentales para que terminen de nacer las siembras de la última semana de noviembre y las que quedan este mes.
El representante de UAGA también se refiere al incremento de los costes. La fertilización de fondo está un 20% más cara que el año pasado, el coste por hectárea se ha doblado con respecto a los últimos cinco años en la labor de siembra y ha crecido el coste por el uso de la maquinaria. Según indica Ballarín, antes o después hay que ir renovándola “para aprovechar las últimas novedades en cuanto a tecnología además de por el desgaste que presentan”
ASAJA
También desde Asaja Huesca apuntan a la falta de precipitaciones y al elevado coste de los insumos agrícolas, que ha incrementado considerablemente el riesgo económico para los agricultores. Desde la organización advierten de la grave situación que atraviesan las siembras de cereal de invierno en zonas de Monegros y Bajo Cinca, ya que la falta de humedad en el suelo está impidiendo una nascencia adecuada del cereal, perjudicando el desarrollo de la campaña.
En ese sentido, el presidente de Asaja Huesca, José Fernando Luna, destaca el gran esfuerzo del sector para poder sembrar, pero asegura que la campaña puede verse comprometida en las citadas comarcas si la lluvia no llega en los próximos días. “No podemos asumir los altos costes de producción si la nascencia no es buena; las pérdidas económicas pueden ser muy importantes”, afirma Luna.
Asimismo, según explica el técnico de Asaja Huesca, Gerardo Torralba, resulta fundamental saber si hay malas hierbas antes de sembrar y poderlas eliminar para quitar parte de este problema. Sin embargo, el hecho de que la siembra se haya retrasado por la falta de humedad, hace que haya que esperar al desarrollo de las malas hierbas.
Retrasos también en las zonas de regadío con los maíces, que todavía no se han cosechado, con el consiguiente aplazamiento de la siembra hasta este mes de diciembre o, incluso, el próximo enero.
UPA
El secretario general de UPA Aragón, José Manuel Roche, señala la apuesta de los agricultores altoaragoneses por realizar las siembras en base a las superficies de los últimos años, teniendo en cuenta el mal contexto por los precios, que están a mínimos históricos”. Según asegura, “las siembras se están realizando con normalidad (empezaron con poco tempero, primero con los trigos y luego con las cebadas), aunque con la incertidumbre de los precios”.
Roche alude también a las cotizaciones en lonja, con las cebadas a 190 euros la tonelada y el trigo a 200, en ambos casos, por debajo de los costes de producción, y recuerda que todavía “no se ha liquidado la cosecha del 2025”.
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