En un contexto marcado por el elevado coste de los principales insumos agrícolas, ASAJA Aragón alerta de que la subida de los carburantes está agravando la situación económica de agricultores y ganaderos, poniendo en riesgo la viabilidad de muchas explotaciones.
Así lo denuncian desde la organización a través de un artículo publicado en la web de ASAJA, que reclama a las administraciones una mayor vigilancia sobre la formación de los precios de los combustibles, así como medidas que permitan aliviar el impacto de estas subidas en el sector primario.
A la subida del combustible se suma, además, el elevado peso de la fiscalidad. Según los datos aportados, en diciembre de 2025, con el barril de Brent situado en torno a los 60 dólares, los impuestos representaban el 49,8% del precio final del Gasóleo A. Por ello, solicitan al Gobierno una reducción inmediata de la fiscalidad aplicada a los carburantes de uso profesional.
La organización apunta, además, al momento tan delicado en el que llega el encarecimiento de los carburantes. Fertilizantes, semillas, energía y otros insumos mantienen unos costes elevados, mientras que los precios percibidos por los agricultores no han evolucionado al mismo ritmo.
Un incremento de costes que resulta especialmente significativo en el caso de los cereales. Según las estimaciones de ASAJA Aragón, los rendimientos necesarios para que una explotación pueda cubrir sus gastos se sitúan actualmente en torno a las 3 toneladas por hectárea en secano y 5 toneladas en regadío. En cultivos como el maíz, la presión sobre los márgenes es todavía mayor, con unos costes que pueden rondar los 2.600 euros por hectárea.
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