En el marco de la operación “Glifos”, se ha investigado a cinco personas y cuatro empresas a las que se acusa de haber vendido más de 210.000 litros de productos prohibidos entre septiembre de 2022 y octubre de 2024 por un importe de más de 1,85 millones de euros. Una operación llevada a cabo por la unidad de Protección de la Naturaleza (UPRONA) de la Guardia Civil, por la que se ha desarticulado una organización criminal dedicada a la comercialización ilegal de fitosanitarios.
Así lo informó el cuerpo armado a través de una nota de prensa de la que se han hecho eco numerosos medios. Entre ellos, Agrodigital, donde se explica que la banda, afincada en Madrid, operaba a través de plataformas de venta online y vendía sus productos ilegales no solo en España, sino también a nivel internacional. Lo hacían además a través de la modalidad venta a distancia, prohibida por la normativa vigente.
A través de un miembro del grupo inscrito en el Registro Oficial de Productores y Operadores de Medios de Defensa Fitosanitaria (ROPO), los investigados adquirían los productos, pese a no disponer de autorización para su distribución. Los almacenaban en una nave situada en Navarra que tampoco cumplía las garantías de seguridad exigidas, para su posterior distribución tanto en España como en otros países, principalmente Francia, donde existe una alta demanda debido a las restricciones sobre determinadas sustancias como el glifosato. La Guardia Civil estima que las ganancias obtenidas por esta actividad ilícita podrían superar los dos millones de euros y se han inmovilizado siete palés de productos fitosanitarios, que han sido puestos a disposición de la autoridad judicial.
Los hechos investigados podrían ser constitutivos de delitos contra la salud pública, el medio ambiente, la propiedad industrial, pertenencia a grupo criminal, contrabando, falsedad documental y contra la Hacienda Pública.
Las autoridades advierten de los riesgos que este tipo de actividad clandestina supone, tanto por la falta de control sobre estos productos como por sus posibles efectos perjudiciales para la salud de las personas, los animales y el medio ambiente. Sustancias como el glifosato pueden resultar tóxicas y potencialmente contaminantes, además de haber sido clasificadas por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como «probablemente carcinógenas en humanos».
Contenido relacionado:
La lucha del Seprona contra los fitosanitarios ilegales
Detenido un hombre que vendía fitosanitarios ilegalmente

