La localidad oscense de Alerre acogía este viernes una jornada de campo sobre cereales y leguminosas. Según avanzaba Diario del Campo, la cita estaba organizada por UPA Aragón y se dividía en varias partes: la presentación del proyecto europeo Leguminose, la visita a una parcela y una serie de charlas, centradas en la fertilización con bioestimulantes, la digitalización y la mejora varietal en cereales y leguminosas.
Tal y como se recoge en su página web, Leguminose es un proyecto que proporcionará sistemas y técnicas con base científica y económicamente viables para cultivos intercalados, una técnica agrícola en la que se plantan cultivos de leguminosas (como frijoles o guisantes) junto con cultivos de cereales (como trigo o cebada) en el mismo campo.
En el proyecto Leguminose participa un grupo de profesionales, compuesto por agrónomos, microbiólogos del suelo, biólogos vegetales, geocientíficos, informáticos, expertos en políticas y comunicación, encargados de abordar cuestiones urgentes en el sector agroalimentario y aprovechar al máximo la tierra de manera sostenible. En total, 21 organizaciones de 10 países diferentes forman parte de este proyecto. Entre ellos, España, cuya presencia está representada a través del CSIC y UPA.
Establecer los cultivos intercalados como una práctica agrícola climáticamente inteligente es el objetivo de Leguminose. Por ello, las metas del proyecto consisten en investigar los beneficios de los cultivos intercalados más allá de los efectos bien estudiados sobre la dinámica del nitrógeno, identificar los obstáculos para la adopción de cultivos intercalados, y proporcionar a los agricultores de toda la UE información accesible, procesable y con base científica para una transformación agrícola rentable y sostenible.
A pesar de que en el panorama agrícola actual predominan los monocultivos, la técnica de cultivo intercalado ofrece innumerables beneficios que pueden conducir a un futuro agrícola más resiliente y sostenible. Mejoras de la salud del suelo y la biodiversidad, de la eficiencia en el uso del agua y los nutrientes o de la resiliencia a plagas y enfermedades, pero también la reducción de la dependencia de insumos sintéticos o la diversificación de los flujos de ingresos y mejora la estabilidad del rendimiento son algunas de las ventajas que presenta cultivar, en el mismo campo y al mismo tiempo, múltiples cultivos, como legumbres y cereales.
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