Este lunes, 1 de julio, entran en vigor los nuevos límites de micotoxinas en cereales; unos niveles que quedan reflejados en el reglamento adoptado por la Unión Europea, el pasado abril, al objeto de reducir los riesgos para la salud de los consumidores.
Concretamente, el Reglamento 2024/1022 fija los niveles máximos para la suma de las toxinas T-2 y HT-2 en 50 microgramos por kilogramo y reduce los niveles máximos para la toxina DON en los cereales no procesados (excepto maíz y arroz) de 1.250 a 1.000 microgramos por kilogramo.
Según publicaba recientemente Agrodigital, a pesar de la inminente entrada en vigor de estos nuevos límites, han pasado bastante desapercibidos. A ello se suma el hecho de que puedan resultar un problema en zonas en las que ha llovido mucho. Es el caso de Alemania, Polonia o Francia, entre otras. Por ello, a través de una carta de la europarlamentaria Anne Sander (EPP) a la presidenta de la Comisión Europea, Úrsula Von der Leyen, se ha solicitado una revisión de dichos límites o una exención para los agricultores.
No obstante, cabe destacar que los productos que se hayan comercializado legalmente antes del 1 de julio de este año, podrán utilizarse dentro de su fecha de caducidad anterior o de acuerdo con la fecha de caducidad, tal y como recoge la normativa.
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