Disponible el histórico de precios de Lonja de Binéfar en la web de Cereales Arasanz, con gráfica de evolución de precios y tabla con cotizaciones.
El primer mes del año termina con estabilidad en los precios debido, principalmente, a una oferta y disponibilidad abundantes, precios alineados con otros orígenes y una dinámica comercial que se limita a las necesidades urgentes. Una lenta dinámica que viene siendo habitual cada inicio de año y que se suele prolongar hasta febrero, mes en el que tampoco se esperan grandes movimientos comerciales. De momento, los compradores actúan con cautela y sin riesgos, mostrándose expectantes ante la evolución de los acontecimientos internacionales y de las tensiones actuales.
En ese sentido, y a la espera de señalas claras, hay poca presión de compra como consecuencia de la oferta disponible y los precios alineados con otros orígenes. A ello se suma la contención de la venta por parte de los agricultores y operadores, que, ante unas expectativas de precios más altos en el corto plazo, prefieren mantener stocks.
Los ligeros aumentos productivos en trigo y maíz han favorecido un incremento de la producción total y un mejor equilibrio entre oferta y demanda en la campaña 2025/2026 de cereales a nivel global. Las estimaciones se elevan hasta los casi 3.000 millones de toneladas de cereales, con existencias finales estables, o incluso, en ligero ascenso.
También el índice de precios de la FAO ha reflejado cierta estabilidad en los precios internacionales de los alimentos y cereales. Un escenario de oferta sólida, que, junto a las favorables perspectivas meteorológicas, ha moderado la volatilidad en los precios internacionales de cereales respecto a los repuntes de los últimos años, tras la crisis de alimentos de 2022.
Aún con todo, sigue habiendo factores de riesgo que añaden incertidumbre en los mercados de futuro, como por ejemplo, las tensiones geopolíticas, los cambios en las políticas comerciales de grandes exportadores o la evolución de la demanda en países consumidores clave.
Cabe destacar el papel que juega el tipo de cambio euro-dólar en la competitividad del cereal europeo, con el euro rondando niveles de ≈ 1,20 USD. Un índice que tiende a favorecer las exportaciones europeas y repercute potencialmente en las cotizaciones de cereal físico y en futuros. Esta relación de cambio también puede llevar a los agricultores europeos a retener las ventas, ya que perciben mayor valor potencial al vender cuando el euro está relativamente fuerte frente al dólar, afectando la liquidez en mercado físico europeo y ralentizando la comercialización.
Maíz: 219€ (=)
Cebada: 206€ (=)
Trigo pienso: 222€ (=)
Trigo panificable: 232€ (=)
Información obtenida a partir de Lonja de Binéfar.
