La invasión rusa hace temblar los cimientos del “granero de Europa”

El mercado cerealista está muy pendiente del ataque militar ordenado por Putin  esta semana. La incertidumbre provocada por la guerra en Ucrania ha hecho que los mercados de cereales españoles siguieran este viernes sin operaciones por segundo día, tal y como apuntan las últimas informaciones de Efeagro.

Cabe destacar que España es un país deficitario en cereales, siendo Ucrania uno de sus principales abastecedores de grano y de materias prima: le compra cerca de un 30% de sus importaciones de maíz,  el 60% de las de girasol  o el 17% del trigo. Cifras que convierten a Ucrania en el primer proveedor de maíz del mercado español, el cuarto abastecedor de trigo y el primer suministrador de girasol, según datos de ACCOE.

Para Javier Ruiz,  Jefe de Economía de la Cadena SER,  estos datos suponen una de las claves que explican la ausencia de cotizaciones como forma de evitar las distorsiones de precios: se desconoce la capacidad real de abastecimiento de Ucrania, un abastecimiento que queda ahora comprometido. Asimismo, también se desconoce la capacidad de tránsito en los puertos del este.
En esa línea se manifestaba el jueves -primer día sin cotizaciones en los mercados de cereal- el secretario general de ACCOE, José Manuel Álvarez, quien apuntaba a la confusión que existe ahora mismo en torno a la situación en los puertos de Ucrania, al alcance de los bombardeos y a una posible limitación de tránsito en los puertos del este de Europa.

Fuentes de Asaja  señalan a El Economista  que «Ucrania es, hoy por hoy, el granero de Europa en lo que a cereales se refiere y el primer productor mundial de semillas, harinas y aceites de girasol. De igual manera, el gas y el petróleo ucranianos son la base para la producción de abonos y fertilizantes para toda Europa y el conflicto armado tendrá consecuencias de peso para el comercio comunitario, con un importante incremento de precios,  y desde luego para el sector agrario español aquejado de una importante crisis de rentabilidad”.

Y es que las importaciones de cereales y girasol, así como de medios de producción básicos para fertilizantes, se verán afectados gravemente en la ya de por si resentida agricultura nacional, desencadenando en un nuevo encarecimiento de los costes de producción para el sector.

A pesar de que los comerciantes de cereales españoles habían asegurado que el abastecimiento está garantizado, llegando a afirmar a Efeagro que por ahora no hay problemas en ese sentido “porque el mercado está muy engrasado”, en El Economista reconocen que, en estos momentos, la situación es «imprevisible».

El conflicto bélico ha puesto en riesgo una fuente vital de suministros mundiales de grano, haciendo que los cereales se disparen en los mercados de futuros. En Chicago, el trigo y el maíz han subido al máximo permitido por la bolsa, quedándose bloqueados durante horas. También en París el contrato de trigo para molienda ha subido hasta un 16% -alcanzando récord-, así como las semillas oleaginosas. Circunstancias que avivan la preocupación por una mayor aceleración de la inflación alimentaria mundial.

 

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