Optimismo moderado ante las previsiones de producción anual de cereales para la campaña 2024-2025 en España. Según informa Efeagro, todo indica que esa producción se duplicará con respecto al año pasado, dando lugar a cosechas abundantes, aunque desiguales según el territorio.
Y es que algunas zonas encadenan tres años de sequía. Es el caso de Aragón, Cataluña o el sureste, que todavía siguen afectadas por la escasez de agua. En cambio, en Andalucía, Extremadura o en el centro peninsular ya han segado los campos, y poco a poco se va recolectando todo el territorio, como en Castilla y León -primera productora-.
Partiendo de la base de que el año pasado se vivió la peor campaña de cereales del siglo, las perspectivas con las que el campo español afronta la nueva campaña son mucho mejores. Aunque los rendimientos están dentro de la media de una campaña normal, los aforos muestran importantes subidas anuales.
Concretamente, las estimaciones de Cooperativas AgroAlimentarias apuntan a una cosecha de 22,5 millones de toneladas de cereales, con un repunte anual del 120%, mientras que las de la Asociación de Comerciantes de Cereales y Oleaginosas (Accoe) prevén una producción de 18,3 millones de cereales de invierno, y un incremento anual del 128,7%.
En el referido artículo, también se incluyen las previsiones de ambos organismos por cultivos: trigo blando, trigo duro, cebada y maíz (éste último solo en Cooperativas Agroalimentarias, ya que en Accoe únicamente incluyen los que se están recogiendo actualmente)
Asimismo, también se aportan las valoraciones del comercio y los agricultores a estas perspectivas. Para ello, Efeagro ha recopilado las opiniones de los responsables de Accoe, Cooperativas, pero también Asaja o COAG. En líneas generales, destaca el optimismo del sector, aunque también se alude a la irregularidad de la campaña según las zonas, así como a unos precios que califican de “irrisorios”.
Los agricultores se quejan de los precios bajos de los cereales frente a sus altos costes. Cabe recordar que España es un país deficitario y necesita importar para cubrir las necesidades de su industria de alimentos y de piensos. Los mercados estiman que este año habrá oferta suficiente, animada también por las buenas perspectivas internacionales de producción.
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